Los caballos recién ensillados daban vueltas en la troya tirados por sus cuidadores, en el rito habitual previo a la décima carrera. Los jinetes venían llegando para recibir instrucciones del preparador, vistiendo llamativos colores que identificaban al stud al que pertenecía el animal que montarían.
Don Ramiro se acercó donde estaba Gustavo Barrera, apodado el Ciclón, jinete de su caballo Coi Coi, para intercambiar algunas palabras antes de la carrera y escuchar las instrucciones del entrenador, conocido como el Mago Ramírez.
Gustavo tenía un aspecto tosco, bajo, lacónico, con algo más de 35 años, había ganado 1500 carreras y con dificultad hacía los 53 kilos con que tenía que correr.
- Hola, Gustavo, que bueno que me vuelva a correr a Coi Coi...
- Bueno, yo le pedí la monta al Mago, porque en la última casi me botaron al entrar al derecho
En ese momento terció en la conversación el preparador, para darle algunas indicaciones al jinete:
- Gustavo, hoy te tocó la partida 2, así que al largar lo afirmas quedando último. Entrando a tierra derecha lo abres, buscas la última línea, lo armas y atropellas con todo...
- Oiga, Mago, la receta me la sé de memoria, no se preocupe usted...
- Gustavo, la pista está blanda, el animal es un pato pa'l barro, no puedes tener ningún contratiempo, así que ábrete hasta las barandas exteriores en el derecho...
- Ahí lo veo yo, Mago, por algo me dicen el Ciclón...
- Pero si te vienes por los palos como la última vez, vas a tener puros problemas...
- Confíen en mí, yo veré por donde le busco, pero le aseguro que esta vez gano...
Don Ramiro le confidenció al preparador su desconfianza ante la tozudez de Barrera:
- Oiga, Mago, Gustavo siempre hace lo que quiere, si esta vez no cumple las instrucciones que le dió, me lo baja de Coi Coi...
- No se preocupe, don Ramiro, Gustavo es un buen cabro, sabe mucho y es muy enérgico. Además, le puse una "pichicata" al caballo que lo hará volar en los metros finales....
- ¡Cómo se le ocurre don Ramiro! Es sólo una ayudita que me llegó de USA...
Don Ramiro regresó a las tribunas muy nervioso, al extremo que esta vez no quiso jugarle a su regalón, sólo quería ganarse este clásico Velocidad que siempre le había sido tan esquivo.
Por los parlantes se escuchó:
"Subieron bandera, los competidores ingresan lentamente al partidor..."
A través de los monitores de televisión se veía como iban tomando ubicación los distintos ejemplares, mientras Coi Coi daba vueltas detrás del partidor algo indócil.
"Ingresó Siete Machos, ahora lo hace Picarquín y Coi Coi. Se preparan y partieron"
Don Ramiro seguía con sus enormes prismáticos la carrera de su caballo, Barrera lo sujetó al partir y quedó último a 2 cuerpos, mientras el grupo se iba estirando en la pista.
"Los competidores entran a tierra derecha abriéndose, buscando las barandas exteriores..."
Una gran angustia se apoderó de don Ramiro, ya que en ese momento se dió cuenta que las instrucciones dadas a Gustavo eran equivocadas. Al estar la cancha pesada, todos los caballos se abren buscando la parte dura de la misma, y Coi Coi no podría atropellar por fuera como se le había indicado. A través de los lentes veía que Barrera armaba el caballo y en vez de abrirse, siguió corriendo por los palos.
"Enfrentan los últimos 400 metros con Moza Regia adelante, segundo Siete Machos, tercero Ultimo Suspiro, cuarto Picarquín, último Coi Coi por los palos..."
Gustavo empezó a apurar al caballo dándole fustazos, mientras lo movía con energía, y se vio que Coi Coi empezaba a avanzar, aunque lo hacía por la parte más blanda de la pista.
"Faltan 200, sigue Moza Regia adelante, segundo Picarquín, tercero se coloca Rogelio, cuarto La Parafina y por dentro, atropella fuerte Coi Coi..."
El griterío infernal de las tribunas no impedía la tremenda emoción de don Ramiro que veía como corría su caballo devorándose los metros finales a la velocidad de la luz.
"Enfrentan los últimos 100 metros, Picarquín tomó la delantera, segundo La Parafina, tercero se coloca Coi Coi atropellando violentamente y abriéndose..."
Coi Coi estaba a 2 cuerpos del puntero y faltaban menos de 50 metros. Barrera parecía desesperado dándole fustazos como un remolino, mientras lo movía enérgicamente y el animal empezó a mover la cola en señal de agotamiento.
"Ultimos metros, Picarquín adelante un cuerpo, Coi Coi descuenta terreno con seguridad, está a medio cuerpo del puntero, ahora a cabeza, media cabeza, empareja Coi Coi, cuando cruzan el disco..."
Don Ramiro corrió hacia la pista convencido de haber ganado la carrera, cuando escuchó por los parlantes:
"Fallo fotográfico a primer lugar, se define por orden de programa, entre el 2 Coi Coi y el 5 Picarquín."
En la media luna donde posa el caballo ganador para los fotógrafos, se encontró con el Mago Ramírez que le dijo:
- ¿Vió como volaba el animal en los metros finales...?
- Sí, pero ¿habrá alcanzado a pillar?
- Yo creo que sí, Gustavo lo corrió magistralmente...
Mientras ambos conversaban, se veía a Barrera en acalorada discusión con el jinete de Picarquín, mientras se acercaban al recinto de ganadores.
"Atención, atención... Primero el 5 Picarquín, segundo el 2 Coi Coi, carrera ganada por nariz. Se ha entablado reclamo por el primer lugar..."
Gustavo venía muy agitado, molesto por los inconvenientes que tuvo al final y al llegar a la media luna le dijo al Mago:
- Se pasó Vásquez, me cargó cuando lo pillaba y le quitó intención al animal. Esperen tranquilos, no más, seguro que lo distancian, yo de aquí no me muevo...
Pasaron algunos minutos, mientras el dueño de Picarquín festejaba y se fotografiaba como ganador del clásico, se escuchó por los parlantes:
"Atención, atención, por acuerdo de la Junta de Comisario, se cambia el orden al primer lugar, por cargar en los últimos metros. Primero, el 2 Coi Coi y segundo el 5 Picarquín..."

Julio 1998